sábado, 1 de octubre de 2011

POEMA DEL MIO CID

Fecha y polémica sobre el autor

Los datos que aparecen en el explicito nos plantean nu­merosos problemas a cuya solución se han aplicado con irreconciliable tenacidad los estudiosos del PMC. Hasta ahora sólo la referencia a los ejemplos más ilustres. Así, Menéndez Pidal remonta la única copia conservada del poema (compuesto h. 1140) al año 1307 de nuestra cruz (era: 1345) según le apuntaban las indagaciones paleográficas de Leópold Delisle y A. Paz y Mélia y a costa de conleturar en el blanco del explicit una tercera C que alguien habría raspado con intenciones arcaizantes. En cuanto al copista, no se arriesga a señalar a ningún «Per Abbat» en concreto (sólo sospecha de «Abbat» sea apellido y no título eclesiástico, pues de darse este caso 59 el ilustre maestro se decanta por la transmi­sión escrita del único códice que nos ha transcrito el tex­to: la lesa métrica (tan ostentosa infidelidad es impro­pia de la memoria de un juglar) y la escasa probidad poética en la modernización de los asonantes así pare­cen conf irmárselo.

Por otra parte, Jules Horrent también hace (por la identificación semántica de escriuir con copiar) de «Per Abbat» mero amanuense y entiende la raspadura en cues­tión propósito de enmienda de un copista —sea o no «Per Abbat»— del XIV, que distraídamente habría remi­tido el manuscrito a su centuria; y, por ahí, da casi por seguro que el códice conservado date del siglo XJV y que éste «haya sido copiado de un modelo de 1207, el cual no representaba el poema en su primer estado», si bien «es imposible precisar si tal modelo se trataba de una simple copia sin originalidad narrativa, o de una refun­dición en la que el relato habría sufrido ciertas innova­ciones».W Pero en otro estudio, el llorado maestro belga apuró ese par de su gerencias: allí nos sitúa la primera versión del poema alrededor de 1120 (veinte años des­pués de la muerte del Cid), una segunda entre 1140 y 1150 y una «Nueva refundición después de 1160, ador­nada con “modernismos», en el reinado de Alfonso VIII, el primer rey de Castilla que desciende del héroe cas­tellano por excelencia».

Las observaciones de A. Ubieto Arteta —algunas de las cuales están en consonancia con las de Horrent— abonaban ya las de Colin Smith> cuando en 1957 decía bien a las claras que «pudo existir un PMC escrito en 1140, y aun antes de 1128, pero es evidente que sufrió refundiciones...» [cosa en la que no cree C. Smith]. «La fecha de mayo de 1207 dada por el PMC en sus últimos versos nos está dando con precisión el momento en que un refundidor del viejo poema la actualiza» (con que Per Abbat refunde en 1207 el PMC). Finalmente C. Smith (con el apoyo de Russell y Pattison) fecha el poema en los primeros años del siglo XIII y, a tales efectos, nos sugiere algunos casos (el Poema de Alfonso XI, la Reve­lación de un ermitaño y el colofón del Libro de Alexan­dre) en que escriuir vale por «componer» (si por tal —nos argumenta el profesor inglés— lo tuvieron Menéndez Pidal y lan Michael en el LA, ¿a qué viene desmentirlo en nuestro poema?). Aún más: la salvación que parece reclamarse en el y. 3731 (pero los co pistas no sólo de­jaban ir en la Edad Media un Laus Deo o un Laus tibi Christe) le confirmaban en sus intenciones de adjudicar la obra a «Per Abbat». Así las cosas, se fue tras la pis­ta de un «Per Abbat» en contacto con la leyenda ci­diana a comienzos del siglo XIII. En principio, el texto del «Apócrifo del Abad Lecenio» reproducido en La España del Cid (1, 840-844) le llevaba tan fácilmente a 1075 como a 1145-1153; pero sobre todo a 1222-1223, momento en que un tal Pedro Abad (natural) de San­ta Eugenia pleitea con el Abad de Aguilar, don Mi­guel, y ante la presencia del rey Fernando III, sobre los intereses del monasterio de la localidad recién aludi­da. Es el caso que este candidato para autor del PMC perdió el pleito por alegar ahí unas cartas falsas y el mencionado documento (también con toda la pinta de ser espúreo) en que se donaba el monasterio al Campea­dor («domno Roderico Diaz Campeatori») y a su pariente Lecenio. Sólo con echarle un vistazo a ese diploma com­prueba en seguida que en la lista de los dieciocho con­firmantes laicos se colaron diez personajes relacionados con la historia y la leyenda del Cid; luego, «este falsifi­cador —Per Abad— ¿habría utilizado estos mismos ma­teriales, algunos años antes (1207), para componer la versión existente del PMC?» (1977, p. 33). El C. Smith de The making of the «Poema de Mio Cid» (1983, pp. 67-72) da unos cuantos pasos más allá en la hipótesis en cuestión y otras tantas vueltas sobre los problemas léxicos de la palabra escrivir. Imagina en ese trabajo a un «Per Abbat» jurista, acompañado de sus hijos, Juan y Pedro, tam­bién del oficio, y nacido entre 1170 y 1175. Con tal base, advierte en el uso de escrivir la versión vernácula del verso latino seripsit al que recurrían los notarios para acabar sus diplomas; y, a su vez, los pormenores de fe­char el Poema por el mes y por el año también se le an­toja reminiscencia de un hábito notarial.62 Y a pocas pá­ginas de ahí (de la 75 a la 86) recapitula y afina —en compañía de M. E. Lacarra— su con ¡etura: se atzene ahora al texto en si (los aspectos legales que el poeta vis­lumbra en la mayoría de los actos humanos, la vida con­dicionada por la ira o gracia del rey, el «duelo final», etc., etc.) y a sus relaciones con el falso diploma (el «ó dizen Casteión» le suena a «ubi vocitant Villanova» o a «ubi dicent Felgario»; el «Minaya Álvar Fáñez que Çorita man­dó» a «comes Petrus Asuriz mandante Saldania», y el epíteto «el Castellano» referido al Cid a «Ruderico Didaz Kastellanus»).63 En semejante contexto, pues, nos mues­tra a un poeta (el del PMC) familiarizado con los fueros: al fondo de «lo que comien so pan» (y. 1682) se deja oír el «pro hominibus qui panem suum comedunt» del Fuero de Cuenca, y la referencia en el y. 902 al «Poyo de mio Cid» nos acerca al Fuero de Molina. Pero ade­más de la filiación —por temas y lenguaje— de la obra con otras jurídicas, el poeta tiene presente (a ese pro­pósito) el «trial de Canelón» del Roland al que dio en su desarrollo en el PMC un tono propio. Es más: parte de la fraseología jurídica puede documentarse tanto en los textos legales españoles como en la épica y el derecho francés; pero se le escapa el lugar preciso de donde lo tomó nuestro poeta (véase Hook, 1980, p. 35 n. 14, e Ivy A. Corfy, 1984, pp. 169-177). Pues los notarios —bi­lingües y vanguardia de una revolución lingüística en los años posteriores a 1200— recurrían al estilo formu­lis tico en todo tipo de documentos, así Per Abbat pudo valerse de ese estilo, al que quizá añadiría otros mu­chos clichés tomados directamente del latín. Por ese ca­mino, Brian Dutton ha venido a considerar la posibili­dad de un origen jurídico para tres fórmulas épicas en concreto («las exidas y las entradas», «~Dios, qué buen vasallo, si oviesse buen señor!» y «d’ella e d’ella part»)M P. E. Russell y M. E. Lacarra, decíamos con un silencio locuaz, también con el auxilio de testimonios jurídicos e históricos, optaron por atribuirle a nuestro poema un nacimiento culto y tardío.

Sin embargo, aún quedan por contestar satis factoría-mente a muchos de los argumentos que nos adujo Me­néndez Pidal en su edición crítica del Poema para colo­carlo «a mediados del siglo XII». Sólo dos casos. El poe­ma latino sobre la conquista de Almería (año 1147), escri­to antes de morir el emperador (año 1157) e incluido en la Chronica Adefonsi imperatoris, parece atestiguar, por el uso del epíteto «Mio Cidi», que el «cantatur» no alude a textos latinos (pues, por ejemplo, el Carmen y la His­toria lo nombra «Campidocto r»), sino presumiblemente al PMC (C. Smith 1983, pp. 63-64, apuesta antes por un «cantar paralelístico» por el estilo de «Çorraquín San­cho»); allí mismo, y a diferencia de la historia, se une el destino (épico) de Alvar Fáñez al del Cid («Mio Cidi pri­mus fuit, Alvarus atque secundus»): «Lo cierto es que Alvar Fáñez es siempre en el Cantar la segunda persona después del Cid (vv. 1257, 1230, 616, 2561, etc.) y su inse­parable compañero, mientras que en los sáficos o en la Crónica latina del Cid no figura para nada Alvar Fáñez, pues en la realidad llevó una vida aparte que no impo­nía la comparación de méritos, como lo impone el autor del Cantar uniendo en todas las empresas el nombre de los dos más grandes guerreros de Alfonso VI, arbitraria­mente y contra la realidad de la historia.»~ (Colín C. Smith, 1977, pp. 46-47, tiene a los versos en cuestión por «un aparte dentro de un extenso elogio de Alvar Fáñez, sus antepasados y descendientes»: los dos guerreros van ahí unidos por el renombre que se labraron en su tiempo; pero no, en cambio, por hazañas que acometie­ra en común.) Miguel Barceló, 1967-1968, pp. 15-25, ha aportado nuevos datos y otras conclusiones para el primer caso: el Linaje navarro del Cid —cuyo termi­nus ad quem lo pone en 1194— utilizó para cada una de sus partes uno u otro sobrenombre («Mio Cidi» para la primera y «Campeador» para la segunda); por otro lado, en el Liber Regum 1 (1194-12 11) se dan por inter­cambiables o en convergencia tales epítetos: sea causa o efecto el PMC de esa unión, el proceso en sí podría enmarcarse entre los años 1094-1212 o 1215. El recurso al empleo del sello tanto pendiente como particular o el testimonio de las cláusulas del descargo de la ira regia marchan a reforzar la hipótesis de la composición tardía del Poema. Etc., etc.

No conviene, pues, pasarse por alto los «pros» ni los «contras» de las teorías en discusión (desde luego sí que cabe también reflexionar sobre otros puntos que se nos podrían ocurrir igualmente objetables: se salva, p. e., el escollo de los arcaísmos elevándolos a categoría de arti­ficio poético): 67 sólo con una perspectiva amplia, que contemple el PMC «como culminación de unas materias y unas formas en progresiva elaboración a lo largo de todo el siglo XII» ~ («la tradición épica del poema», tam­bién concluye Horrent, «puede ser considerada como continua en el curso del siglo XII»), podremos esclare­cer puntos oscuros que hasta ahora nos hemos empeña­do en tener por irreconciliables.

Resumen:

Cantar Primero

Envió el Rey don Alfonso a Ruy Díaz mio Cid a un destierro forsoso viendose este obligado a viajar y dejar en a su esposa Jimenza y sus hijas en un monasterio a crgo de unos monjes, luego de que nadie se atrevía a darle asilo, en una noche recibión la visita del Arcangal Gabriel quien le había dicho que vendrían días gloriosos y asi emprendió la lucha contra los Moros, y poco a poco derrotó a estos.

Fue el Monarca quien mostro su alegria por las victorias del Mio Cid, quien demostro la fidelidad que tenía hacia la Corona.

Cantar Segundo

Con la derrota de los reyes Moros en manos del Cid, el rey perdona al Cid y le concede instalarse en Valencia, donde se reuniría con su esposa y sus hijas Elvira y Sol.

El Cid acumula una fortuna por sus grandes victorias y los infantes de Carrión se fijan en las hijas del Cid y piden enmatrimonio a las muchachas quienes son concedidas por el Cid, pero la ambición de los infantes fue la única razón que condujo a los infantes a pedir en matrimonio de Ruy Díaz. Este canto termina con la preparación de la boda de las hijas, quienes eran la adoración del padre.

Cantar Tercero

Las bodas de las hijas del Cid se realizán con los infantes de Carrión, pero estos demuestran su cobardía al actuar como cobarsdes ante situaciones que debían demostrar su valentía, pero ellos prefirieron huir a esas situaciones.

Con mucha verguenza vaajaron con sus esposas y para vengarse del riduclo que les hizo pasar el Cid y sus soladdos, golpearon a sus esposas.

Los Infantes de Navarra y Aragón al enterarse de que habrían nuevas nupcias deciden pedir la mano de las hijas del Cid y ahí concluye el tercer canto con el matrimonio.

Mensaje:

El mensaje que nos brinda esta obra es que la lealtad y la lucha honesta como la valentía al enfrentar las situaciones que se presentan hacen de los hombres más importantes y que los cobardes que no enfrentan las situaciones les hacen hombres miserables.

El amor, el respeto y la fidelidad son muy importantes en la vida de los hombres, “que se hacen más grandes, cada día con el amor que brindan, con el respeto que profesan y la fidelidad que proponen”.

SANGRE DE CAMPEÓN

Felipe era un niño de 12 años y tenía un hermano menor de 8 años y su nombre era Riky.

Felipe y Riky cierto día se encontraban en el club junto con sus padres, ese día estaba Felipe a punto de asesinar a su hermano ya que el celo lo había invadido y lo empujo de una plataforma de la piscina a diez metros de altura.

Los padres de Felipe lo castigaron y le dieron a entender que cada acción que cometemos buena o mala tiene sus consecuencias y que tenemos que afrontarlo. El castigo fue pintar la casa y hacer tareas de matemáticas.

Cierto día Felipe mientras estaba haciendo las tareas de matemáticas, su hermano sufrió un accidente, se cayó de la escalera por estar pintando secretamente para ayudar a Felipe.

Lo hospitalizaron a Riky y descubrieron que tenía cáncer a la sangre, sus padres sufrieron mucho y pasaron un largo tiempo en el hospital.

Felipe mientras tanto en su casa atravesó momentos muy difíciles como ejemplo que lo hizo desobedecer el castigo y saber hacer algunas travesuras como:

  • Espiar a señoras desnudas en un club
  • Fue mordido por un perro y quedo muy herido
  • Fue emborrachado
  • Fue avergonzado e insultado
  • Lo hicieron entrar en un sótano para recoger su carpeta y lo encerraron
  • Lo involucraron en una carta insultante y grotesca en la escuela.
  • Sufrió un fuerte susto al descubrir unos ladrones que rondaban su casa.

Todos estos malos ratos y peligros que atravesó Felipe fue en parte por su ingenuidad, falta de comunicación con sus padres, la desobediencia y la mala amistad de Lobelo.

Pero Felipe fue auxiliado y protegido por una joven arcángel y su nombre era Ivi, ella lo ayudo algunas veces y le enseño que dentro de él hay un niño con sangre de campeón a más de esto el tenía un Don de Dios el cual discernía la maldad y la bondad de las personas viendo su sangre.

Los soldados eran los buenos, los demonios eran los malos y ambos personajes habitaban en las personas pero cada uno debía luchar para no dejarse dominar de la maldad (demonios).

Le obsequió también una cajita de madera en la cual encontraría muchos mensajes para su vida. Además de esto lo ayudo a descubrir al señor Izquierdo el cual era un delincuente y estaba mal enrumbando a Lobelo, a este señor lo metieron a la cárcel juntamente con dos compinches mas, los cuales estuvieron a punto de asesinar a la mamá de Felipe y Felipe mismo, pues gracias a Ivi y una hueste de ángeles protectores fueron salvados.

En lo que respecta a la salud de Riky toda la familia fue sometida a unos análisis para ver si encontraban alguien compatible para poder realizarse un trasplante de médula ósea.

Felipe resulto ser el único en América de contar con la compatibilidad para poder salvar a su hermano, se lleno de mucha alegría y temor a la vez. Dentro del quirófano fue intervenido Felipe y se complicó un poco ésta extracción de médula pero Felipe anestesiado mencionaba que no importaba si moría él con tal de salvar a su hermano. En esta intervención apareció Ivi y lo felicitó a más de esto habló con toda la familia y les dijo que Dios es supremo y que en este momento deberían amarse más y aceptar la voluntad de Dios, luego de esto Ivi desapareció y la cajita de consejos también pues ya había terminado su obra.

Felipe la recordó siempre, su hermano Riky se sano y lo recibieron en casa con una fiesta sorpresa en donde Felipe y su papá se raparon la cabeza para acompañar a Riky pues había perdido todo su cabello por el tratamiento pero después le crecería. Felipe aprendió a valorar más a su familia y en especial a Riky, había vencido todos sus temores y su mayor trofeo estaba en el corazón por lo cual levanto sus manos en señal de victoria y la plena seguridad que los milagros si existen.

REFLEXIÓN O ANÁLISIS

En esta historia podemos descubrir muchas cosas que debemos valorar especialmente a uno mismo, ya que muchas veces nuestra moral pude estar por los suelos por falta de amor propio.

Sentirse capaz de poder hacer tal o cual cosa y que lo más importante es tratar de hecho y no rendirse fácilmente.

  • La comunicación y el amor que debe existir en una familia
  • El creer que existe Dios y también los milagros
  • El saber escoger nuestras amistades
  • El tomar buenas decisiones.

CARACTERÍSTICA PRINCIPAL

Es una novela que se basa en hechos reales que le sucede a un niño de 12 años de edad en donde atraviesa por momentos de curiosidad, emociones, dramatismo, en donde descubre muchas cosas que benefician a su vida y otras que la perjudican.

También se caracteriza esta novela porque lleva un fondo de la fe cristiana, amor y esperanza.

El valorar a la familia y tener presente los principios morales y éticos.

MENSAJE

  • Trae un mensaje de superación y amor propio
  • El saber tener buenas decisiones
  • El saber que hay que ser dueños de sus actos y afrontarlos
  • Cada mala acción o buena tiene su consecuencia
  • El creer en Dios y en los milagros
  • El trazarse metas y retos y no darse por vencido.

CONCLUSIONES

Según el contenido de esta novela puedo decir que es útil para estimular a niños, jóvenes e inclusive adultos ¿por qué? porque su contenido es de superación y de saberse valorar como persona, la relación que debe existir en las familias.

También este libro reúne características especiales como por ejemplo:

  • análisis de cada capitulo
  • Prueba de lectura
  • Repaso de conceptos
  • Preguntas para reflexionar.

Sin duda alguna es un libro para todas las edades.

PARTES IMPORTANTES

  • El castigo y la reflexión que le pusieron los padres de Felipe
  • El amor de la mamá de Felipe la cual estuvo a punto de morir en el embarazo pero decidió tenerlo sin importarle el riesgo.
  • Los consejos del administrador del club y el respeto que deben tener a la intimidad de cada persona
  • El saber que las personas tienen una lucha constante con huestes de maldad pero en uno esta el vencerlas o dejarse dominar por ellas
  • El decir las cosas y hablar siempre la verdad
  • El saber escoger las amistades
  • El no darse por vencido antes de intentarlo
  • Que no hay nada más grande y hermoso que el dar la vida de uno por salvar la de otro
  • La verdad hace la fuerza.

sábado, 25 de julio de 2009

LA ILIADA

CAPITULO 1

La historia de la Iliada se inicia justo cuando comenzaba el noveno año de guerra. Pero esta ya había tenido inicio en los confines del Olimpo.

Tres diosas disputaban por el derecho de la más bella, se trataba de: Hera reina de los dioses y esposa de Zeus; Atenea, diosa de la sabiduría y Afrodita, diosa de la belleza.

Pero las tres diosas no lograron ponerse de acuerdo sometieron a un mortal al juicio, este era el príncipe París, hijo de Príamo, rey de Troya.

Las tres diosas le ofrecieron una recompensa por su veredicto:

Hera le prometió poder ilimitado sobre todos los hombres y triunfo en todas las guerras. Atenea le prometió que lo recompensaría con la sabiduría.

Afrodita le prometió únicamente casase con la mujer mas bella del mundo y de los mortales. Y fue Afrodita quien ganó.

Y aquí comenzaron todos los problemas. Porque el príncipe Paris, había oído que Helena de Esparta era la mujer de extraordinaria belleza, se embarco en un barco y partió hacía este país. Y comprobó que era verdad lo que la gente decía, y quedo cautivado con su belleza. y fue entonces que París reclamo para sí la promesa de Afrodita. Raptó a Helena y se la llevó consigo a su país.

Helena ya estaba casada con Menelao rey de Esparta, y cuando este se dio cuenta de que su esposa había sido raptada decidió tomar venganza. Menelao fue a visitar a su hermano Agamenón, rey de Micenas. y juntos comenzaron su venganza contra Troya.

Esta guerra no solo fue entre griegos y troyanos, en ella también intervinieron los dioses. Porque mientras Afrodita favorecía los troyanos, Hera y Atenea, que no habían olvidado la ofensa de París apoyaban a los griegos.

La guerra duraba tanto que los soldados ya empezaban perder las esperanzas, a pesar de que Ilion no era fácil de tomar. Ilion estaba a una muy considerable altura de tierra, la defensa de los troyanos era muy fuerte.

Pero poco después comenzaron a surgir problemas entre Aquiles rey de los mirmidones y Agamenón hermano del esposo ofendido.

Por esto Aquiles dando media vuelta abandonó el terreno seguido por sus hombres. No tardó en llegar a sus barcos y dando órdenes precisas se hizo a la mar.

Su corazón estaba entristecido, lloró amargamente la ingratitud de Agamenón y mirando las azules aguas; el mar se llenó de un rumor extraño y comenzó a salir de el un vapor color rosa y bien pronto de el salió Tetis la ninfa del mar.

Y después de contarle el problema que había tenido con Agamenón le rogó a su madre para que fuese al Olimpo y le pidiera a Zeus que ayudara a los troyanos, así Agamenón sabría que se puede ofender impunemente al más valiente de sus guerreros.

Su madre cumplió lo que su hijo le pidió. No tardó en llegar Tetis al Olimpo y postrándose de rodillas por el frente a Zeus, el padre de todos los dioses, le suplicó que le concediera la victoria a los troyanos hasta que Agamenón, que había insultado a su hijo, le volviera a rendir el honor que el merece.

Zeus, un poco cansado, suspiró después de escuchar las palabras de la ninfa Tetis. Zeus accedió a la petición de la ninfa y le dijo que regresara junto a su esposo y que tranquilizara al valiente Aquiles.

Partió la ninfa y Zeus quedó muy pensativo, preguntándose lo que haría para conceder la victoria a los troyanos.

Le envió un sueño al Agamenón mientras dormía en su tienda cuando le pareció escuchar una voz misteriosa, era Zeus quien le decía que como era capaz de dormir cuando tenía que ganar la gloria en los campos de batalla. Agamenón preguntó quien era, y despertándose y abandonando su lecho de un salto.

Pero mientras tanto, Iris , la rápida mensajera de los dioses, había llegado a Troya y acercándose al rey Príamo y a su hijo Héctor les dijo que como podían estar ahí charlando como si fuera tiempo de paz cuando una lucha de muerte.

Un numeroso ejército partió en ese momento hacia Troya, la diosa le suplicó a Héctor que reuniera a todos sus aliados y se prepararan para el combate que iba a ser muy largo y duro.

Héctor reconoció la voz de la diosa y muy pronto reunió a sus hombres despajes los dos ejércitos se encontrarían en el campo de batallas.

CAPITULO 2

Cuando los dos ejércitos se encontraron frente e frente apareció en primera fila el bello de París.

La presencia de aquel hombre culpable de la guerra indigno a los griegos.

Se abrió paso entonces entre las filas griegas que Menelao le digo a Paris que era un miserable Paris eres el causante de esta gran guerra y ahora retrocedes cobardemente a tu enemigo quieres que todo el ejercito griego se ría de nosotros, Paris esta dispuesto a luchar con Menelao en un gran combate singular aquel que gane se quedara con Helena y todos sus tesoros. Primo entregara a Helena al vencedor, Iris la mensajera corría a avisar a Helena. Pero el rey no tuvo valor para ir al campo de batalla, su amor de padre sufría horriblemente sabiendo que su hijo Paris podría encontrar la muerte en aquel combate singular.

El divino Héctor y Ulises median siempre el terreno donde se debía desarrollar en gran combate, el hijo de Príamo se adelantó haciendo brillar su armadura y sus sandalias de plata del sol. Menelao esperaba el ataque y con un movimiento brusco adelantó su escudo.

Mientras tanto la diosa que le protegía, viendo que Paris se encontraba en un gran sufrimiento de morir a manos de su gran enemigo.

CAPITULO 3

El arquero preparo el arco y apunto sobre su ilustre victima, los jefes de aqueos se prepararon de nuevo para el combate, los dos ejércitos se enfrentaron La diosa Atenea, al lado de los griegos, infundía valor a sus protegidos y especialmente a Diomedes, la lucha prosiguió cruelmente. La diosa Afrodita saltó de su carro y se dispuso a defender el cuerpo de Pandoro como si se tratase de su propia vida.

Y fue entonces cuando Afrodita, su madre, acudió en su ayuda. Pero al frente de los guerreros griegos se encontraba el valiente Diomedes, el mismo que había dado muerte al arquero Pandoro, y persiguiéndose a Afrodita cruelmente consiguió herir a la diosa en su blanca mano.

Zeus el padre de todos los dioses grito a Afrodita asustada dejaras morir a tu hija en el campo de batalla.

Afrodita estaba tendida sobre el campo de los dioses, volando hacia el Olimpo, y ahí la madre de la diosa de la belleza, Dione acariciando a su hija tiernamente y curándole le pregunto quién se ha atrevido a herirte, diosa de la belleza.

Y en el otro lado del Olimpo, Hera y Atenea, mirándose maliciosamente, sonreían mientras frente a las murallas de Troya la batalla entre griegos y troyanos seguía sembrando la destrucción y la muerte.

Los troyanos ante el avance e los griegos, estaban desmoralizados y se retiraban hacia la fortaleza. Las palabras de Héctor calaban hondo en los soldados. Avanzad, que el que huye es fácil que encuentre la muerte en la huída y también pierda la gloria.

Ares el dios de la guerra, esta con nosotros Gritaba Héctor, la victoria es nuestra. Y el ejército troyano arremetió con furia.

En el mismo rincón del Olimpo, la sonrisa de Hera y Atenea, se helo en sus labios. Es que tú y yo vamos a permanecer impasibles viendo como el ejército troyano, el protegido de Afrodita, aniquila a los aqueos.

Zeus desde el olimpo le contesto, y que sea Atenea que se lance contra él y la que regle la lucha. Losa dos dioses pronto se hallaron en Troya, en los cruces de los ríos Simios y Escamandro, donde se encontraba.

La lanza de bronce de Diomedes se la clavo en el vientre desgarrando su carne inmortal, y un terrible grito se extendió sobre el campo de batalla, como si los griegos hubiesen matado a diez mil troyanos juntos.

Si no fuera porque eres hijo de mi casta, te enviaría al más apartado rincón del Olimpo. Pero también eres hijo mío y no quiero que sufras. Que los dioses curen tus heridas….Mientras, Hera y Atenea volvían al Olimpo en su carro dorado, después de haber conseguido que Ares abandonase el campo de batalla.



CAPITULO 4

La intervención de las diosas Hera y Atenea había hecho que los griegos pudieran hacer retroceder a los troyanos hasta los mismos muros de Ilión.

Heleno Priámida, el mejor adivino de todos los troyanos corrió hacia Héctor, la diosa Atenea está furiosa con los troyanos, corre hacía la ciudad, ve al encuentro de tu madre y pídele que se acerque hasta el templo de Atenea y le ofrezca el mejor manto que posea. Ordena a los mejores jefes que defiendan las puertas de la ciudad y que no corran para irse a lanzar en brazos de sus esposas, vencidos y humillados. Héctor hablando le dijo a su ejército, animo, troyanos y aliados de tierras lejanas.

Cuando Héctor llegó a la ciudad, le salieron al encuentro un si fin de mujeres y niños que querían saber noticias de la guerra.

Ahora debéis rogar a los dioses, mujeres troyanas, pues grandes calamidades nos esperan.

Y mientras la reina Hécuba reunía a todas las matronas y con ellas se dirigía al templo de Atenea, Héctor se dirigió a la mansión que el propio Paris había hecho construir para él ayudado por los hombres más hábiles que se encontraba en Troya.

Paris abandonó los brazos de su bella esposa Helena, y bajó los ojos avergonzado.

Mueren nuestros guerreros al pie de las murallas en un clamor y en una lucha que se ha desencadenado por tu culpa, Tú mismo lanzarías de nuestros contra quién dejara el combate y ahora tú eres un hombre funesto. Aguarda ahora a que me haya vestido la armadura y te seguiré a la lucha, no oyendo las dulces suplicas que me dirige mi bella esposa para que me quedé a su lado.

Llega Andrómana, a quienes hemos visto antes tranquila y ocupada en las labores del gineceo; el efecto de la desesperación será por ello el más intenso.

Lamentos de Andrómaca como final de la tragedia.

Desdichado, ni siquiera por él serias capaz de abandonar el combate, y tu valor Héctor, será la causa de tu muerte. Los griegos caerán sobre ti y te mataran mi querido Héctor. Y yo me quedar sin ningún consuelo sobre esta tierra…

Héctor el guerrero valiente, estaba enternecido ante las palabras de su esposa y sabía que ella le decía la verdad.

El divino Aquiles quitó la vida a mi padre en esta guerra que dura ya tantos años, siete hermanos tuve y también Aquiles les dio muerte en el mismo palacio donde murió mi padre, mi madre se convirtió en su esclava y solo la liberó cuando tuvo un inmenso rescate, pero eso no le salvó la vida. Murió poco después atravesada por una flecha.

Quizás llegue un día que tengas que tejer telas en Argos para otras mujeres. Quizás vayas por agua a las fuentes Nereida e Hiperea y quizás, si alguien descubre tu llanto, tal vez dirá, ahí va Andrómana, la esposa de Héctor, el más valiente de todos los guerreros troyanos.

Ningún hombre puede evitar el destinó, sea este valiente o cobarde, esposa vuelve acá y ocúpate de ordenar a las siervas para que sigan su labor en el telar y la rueca Mientras, los hombres que en Troya nacimos, y yo el primero, nos ocupamos de las cosas de la guerra. Y, dando un último beso a su esposa y a su hijo, el valiente Héctor se coloco de nuevo el c asco y ser encamino hacia las murallas de la ciudad sin volver la vista atrás.

Andrómaca le siguió con los ojos llenos de lágrimas, pues no estaba segura de que le volviera a ver con vida.

EL SER MÁS PODEROSO DEL MUNDO

Un mago de la India pasaba cierta hermosa tarde por la orilla del río Ganges, el gran río sagrado de los brahamanes y budistas.

De repente oyó un fuerte aleteo sobre su cabeza y movido por la curiosidad, alzó la mirada y vio un buho que llevaba un ratoncito
en el pico.

El mago prorrumpió en grandes gritos y agitó los brazos para asustar al buho; éste dejó caer en efecto, al ratoncito que quedó en el suelo como muerto.

El mago lo recogió, lo curó y después, usando su poder mágico lo convirtió en una lindísima jovencita. La contempló con agrado
y le habló de esta suerte:

-Vamos, mi linda niña. ¿A quién desearías como esposo? Dime tu pensamiento, pues mi poder es grande y no hay duda de que alcanzaré a satisfacer tus aspiraciones.

La joven, que ya no se acordaba de su humilde estado anterior, exclamó:

-Quiero por marido al ser más poderoso del universo.
Esta respuesta no satisfizo mucho al mago, que era hombre sencillo y de apacibles sentimientos; pero como también era fiel a su palabra, se dispuso a cumplir los deseos de su ahijada.

-El sol- dijo-, es el ser más poderoso del universo. Es la luz del mundo y el calor de la vida. Será tu esposo.

Y volviéndose hacia el astro bienhechor, que en aquel momento resplandecía en medio de los cielos, le suplicó que aceptara la mano de la joven.

Mas he aquí que el sol, que había escuchado toda la plática, respondió:

-Con gusto me casaría con la joven, pues es muy bonita, pero no soy el más poderoso. ¿Cómo puedo serlo, si una nube ligera puede eclipsarme y dejarme en la sombra?

Y pronto quedó probado, porque en aquel instante pasó una nube y oscureció al sol.

Entonces el mago pidió a la nube que se casara con su ahijada, pero la nube respondió:

-Con mucho gusto lo haría, pues es muy bonita; mas tampoco soy el ser más poderoso del mundo. El viento me arrastra y
me lleva de un lado a otro, sin que yo pueda resistir a su voluntad.

Iba el mago a ofrecer al viento la mano de la muchacha, cuando observó que se estrellaba contra una poderosa montaña, rugiendo furiosamente, y no la movía ni una pulgada; por lo cual ofreció su ahijada a la montaña, recibiendo esta sorprendente respuesta:

-¿Dónde está mi poder? Sólo tengo resistencia inerte. Las tormentas se disipan en su golpe violento contra mí, pero soy incapaz de moverme nada puedo hacer. Aquel ratoncito que excavó su madriguera a mis pies es más fuerte que yo, puesto que no puedo impedirle que roa mis entrañas para hacer en ellas su vivienda.

El mago se maravilló del resultado de su búsqueda; pero luego comprendió que cada ser tiene su fuerza superior, que es la fuerza de su propia naturaleza. Entonces devolvió a la joven su condición natural, llamó al ratón que había labrado su casa en la montaña, para que ambos formaran un matrimonio feliz, que al fin y al cabo era lo que él deseaba.

LAS TRES RATAS

CAPITULO I

Se trata sobre tres chicas hermanas, que son Carmelina, la mayor, Eugenia la segunda, y Ana Luisa la menor, salen de Daule para llegar a la casa de su tía Aurora a Guayaquil.

Una mañana desayunando llegan dos hombres con caras de investigadores que preguntaban por Eugenia ya que era buscada por el Intendente policial, ella después de contener las lágrimas decidió ir, sus hermanas la acompañaron.

CAPITULO II

Trata sobre la vida de Antonio Parrales, la vida de Eugenia, Carmelina, Ana Luisa, antes de salir de su ciudad natal el nacimiento de ellas 3, la amistad de Antonio con Eloy.

CAPITULO III

Cuando don Antonio Parrales murió Carmelina por ser la mayor se hizo cargo de la hacienda, Eugenia la ayudaba.

Eugenia tenía una pasión muy inmensa por los caballos, siempre en las tardes se veía con su gran amor Ernesto Cabo que aunque ella no le gustaba admitirlo que lo quería un día no pudo más y se lo dijo,. En un tiempo malo vino la enfermedad un pasto acababa poco a poco con el ganado. Ernesto le sugirió a Eugenia que fueran donde don Horacio Valladares que él les podía ayudar las hermanas fueron, el les presto firmando una hoja hipotecando la hacienda. Un tiempo después las cosas empeoraron y las tres hermanas fueron desalojadas de su hacienda. Eugenia fue un día a la casa de Horacio y buscó hasta que encontró lo que buscaba y las llevó, ella le contó a Carmelina, cosa que a ella no le gustó para nada.

CAPITULO IV

Eugenia seguía encarcelada y la tía Aurora creyó que la mejor manera para sacarla era devolviendo las joyas que seguro Eugenia tenía, Ana Luisa va a seguir insistiendo para que le dejen ver a su hermana mientras que Aurora y Carmelina fueron hacer los trámites necesarios para sacarla en libertad.

Ana Luisa estuvo con su hermana hablando con el jefe político, les preguntó lo que había pasado a lo que Eugenia no quiso responder. Al fin Eugenia salió en libertad llegando a la casa la tía le dijo muchas cosas que la hicieron sentir mal, ella no encontró otra salida que envenenarse, llamaron al médico y este le hizo muchos lavados y le dio muchas medicinas.

CAPITULO V

El doctor conversando con Eugenia de problemas esenciales, cuando era ya de noche sirviendo la merienda Eugenia salió de la casa de su tía, buscó trabajo pero nadie se lo dio, ella a gusto muerta de cansancio se quedo sentada en una vereda donde sus ojos se cerraban poco a poco de repente un hombre joven la cogió del brazo, le ayudo a levantarse y le dijo que él le iba a llevar a su casa auque le ofreció también que se fuera con él Eugenia lo que contestó fue “bueno donde usted quiera” el la llevo a su casa, este hombre se llamaba Carlos Álvarez. Eugenia se entregó a él, ella no salía de su casa a más para comprar los alimentos que ella misma preparaba. Un día decidió salir a dar una vuelta y se encontró con el doctor, quien le contó que sus hermanas no vivían con la tía, ella cuando llegó a su casa Carlos la esperaba. Furioso le preguntó más de una vez a donde había estado, ella se fue de la casa porque él la abofeteo.

CAPITULO VI

Eugenia salió de la casa de Carlos Álvarez, estaba otra vez en Guayaquil encontrándose con el doctor, este la llevo a casa de sus hermanas Carmelina había conseguido empleo en el taller de costura de doña Tarjelia, cuando Eugenia llegó a casa las hermanas se abrazaron mucho cuando Carmelina iba a su trabajo Eugenia la quiso acompañar, Carmelina se opuso pero Eugenia insistió tanto que fue doña Tarjelia sin dudar la puso a trabajar, ella le presentó a Vicente Zanda, él la invitó a comer al otro día fueron las tres hermanas acompañadas por Francisco Pereira, ellos pasaban hablando del liberalismo.

CAPITULO VII

Carmelina conversando con Vicente ambos esperado a Eugenia y a Ana Luisa se decían que Eugenia tenía un carácter incomprensible.

Vicente le dijo a Carmelina porque ella siempre andaba triste, ella bajo su mirada de repente Carmelina muy pálida no pudo más y empezó a llorar, Vicente se acercó a ella y la besó, fueron al campo con Francisco y las dos hermanas que faltaban en la noche fueron a un bar, después de un rato llegaron unos hombres donde uno de ellos empezó a gritar a manera de insulto de ahí salió el nombre, para ellas de las tres ratas ya que Carlos Álvarez habían hablado mal de ellos.

La tía Aurora murió ellas creían que les podría dejar algo para ellas pero no fue así todo lo donó para obras de beneficencia.

CAPITULO VIII

Carmelina sin poder dormir prendió la luz y empezó a discutir con Ana Luisa, eran las 4:30 de la mañana y Eugenia no llegaba.

Ernesto Carbo había regresado a Guayaquil y ella todavía queriéndole fue con el donde el quería, después de dos meses cambio todo, él ya era indiferente con Eugenia, ella se lleno de odio y le dijo que era mejor que se separaran. Ernesto no se negó Eugenia muerta de celos una tarde, la tarde de su despedida totalmente ebria la disparó.

CAPITULO IX

Carmelina enfermó gravemente la tuvieron que internar en el hospital. Eugenia no había muerto. A Carmelina le daban ataques de de histeria, estaba muy mal. Eugenia estaba reemplazando a Carmelina en su trabajo.

CAPITULO X

Eugenia una noche salía de su trabajo y se encuentra con Carlos Álvarez, quien le hizo una propuesta pero siempre se negó. Carlos Álvarez le dijo a Eugenia que le dejara tener unas mercaderías en su casa y el le pagaba la venta y ella aceptó.

CAPITULO XI

Habla todo sobre la historia de la vida de Francisco Pereira, sus amores, su trabajo, él compuso versos, esta edad romántico empezó temprano.

CAPITULO XII

Carlos Álvarez fue a reclamarle a Eugenia que le estaba robando porque todos los días, tenía quejas de los compradores de tela, a Carmelina le dieron de alta en el hospital el doctor Ramírez le confeso a Eugenia que él la quería pero ella le dijo que eso no podía ser porque como era ella no lo quería decepcionar.

CAPITULO XIII

Carlos Álvarez impaciente esperando que llegara la embarcación.

Dos hombres que la perseguían el intentando huir quiso correr pero no pudo. Carlos hizo un trato con uno de los hombres que le daba 1.000 sucres a cada uno y lo dejaran, pero uno de ellos no quiso, lo golpearon feo a Carlos y al final lo capturaron. Carlos Álvarez empezó a pensar quien lo había traicionado.

CAPITULO XIV

Eugenia no sabía si denunciar a Carlos Álvarez estaba bien o no. Ella después decidió ir a hablar con el doctor Ramírez a le contó entre llantos que estaba embarazada, pero no sabía si tener a su hijo o no, pero Eugenia decidió que lo iba a tener lejos donde nadie supiera nada de su vida.

Eugenia vendía las telas que le daban en casa dándole una parte a Ana Luisa y a Carmelina y le contó lo del embarazo a Carmelina.

CAPITULO XV

Eugenia quiso regresar a trabajar al taller de costura pero el doctor Ramírez le advirtió que sería mal para el niño por el movimiento de las piernas en el pedal.

Eugenia fue entonces a buscar trabajo, pero nadie le dio, cuando ella se iba a sus espaldas decían cosas horribles de ella ya que tenía muy mala reputación, entonces una mañana decidió ir a la oficina del gobernador para pedirle trabajo, pero no se lo dio por lo que hablaban de ella, frente a la casa de las hermanas siempre se paraba una viejita, un día llamó a Eugenia y le hizo una propuesta a la que ella se negó pero después sin pensar lo acepto.

CAPITULO XVI

Cuando Eugenia vio a un señor de casimir negro, elegante, un poco gordito se quedó atontada, el señor la invitó a tomar licor, la tomó las manos, cuando quiso decirle palabras de amor fracasó, ella rió, el hombre la abrazó, Eugencia empezó a reír y él le pregunto la causa, ella se puso seria y también lo abrazó.

CAPITULO XVII

Carmelina y Ana Luisa discutían vivamente, Ana Luisa le reprochaba a Carmelina que nunca había tenido novio, entonces Carmelina se puso furiosa y comenzó a sermonear a su hermana, le decía que ella necesitaba de marido y que por culpa de ella y Eugenia las llamaban las 3 ratas, que ella era una persona decente, de repente cayó al suelo, parecía que iba a morir, cuando ya se compuso, hacía lo posible por no dirigirle la palabra a Ana Luisa. Un día paso algo raro que ayudó a que volviera la calma en la casa.

Cuando Carmelina llegó de trabajar, se encontró a Ana Lusa esperándola y esta última le contó que su hermana Eugenia estaba grave y parecía que iba a morir, cuando entró al cuarto estaba el doctor Ramírez atendiéndola y Eugenia no quería perder a su hijo, cuando ya paso todo, Eugenia le comenzó a contar la historia que había tenido con don Gregorio, Ana Luisa fue a entrevistarse con el señor, lo convenció de firmar un cheque cuando le contó lo que había pasado a Eugenia, el hombre le entregó el cheque a Ana Luisa y ella regresó a casa gritando de alegría por el cheque de 600 sucres que había conseguido sacarle al señor.

Cuando Francisco Pereira llegó a buscar a Ana Luisa, le habló fríamente como si todo se fuere a acabar entre los dos, surgió una leve discusión y a Ana Luisa se le ocurrió casarse, cuando ya decidieron eso e irse a vivir a Manabí, las tres hermanas se reunieron y comentaron que la familia se comenzaba a disolver, cada quien por su lado.

Semanas después de que Ana Luisa se marchó, Eugenia también se preparaba para irse de la casa, en eso resolvió dejar una carta a su hermana Carmelina.

Cuando ya partió llegó a las 5 de la tarde a las lanchas donde se embarcó y comenzó a recordar los pedazos de su vida, en una imagen vió cuando era niña, buscando hacerse ya una mujer y así fue recordando.

Cuando Carmelina encontró la carta, lo leyó 2 y 3 veces se comenzó a desesperar porque se había quedado sola, sintió frío y quería que Eugenia volviera, se preparó un café y pensó todo lo que su hermana le había hecho pasar, pensó la perdonaría con tal de que estuviera aquí, al otro día salio al trabajo y en la puerta había escrito Ratas y ella comenzó a borrar.
FIN

IDEA PRINCIPAL
Las TRES RATAS del autor ecuatoriano Alfredo Pareja Diezcanseco nos presenta el destino distinto de tres hermanas pertenecientes a una familia decadente liberal: Carmelina la mayor, se aferra a un pasado honroso porque no puede realizar su propio y personal presente, Eugenia la intermedia, y la historia más conflictiva de las tres, busca su destino de equivocación en equivocación, hasta que haya su horizonte en la vida del hijo que va a tener; Ana Luisa la menor, es la única que encontró un amor personal, a la vez que se abre a una perspectiva de nuevas ideas sociales.

EN EL BOSQUE DE VILLEFERE

Robert E. Howard EL SOL SE OCULTABA. Las inmensas sombras se extendían rápidamente por el bosque. En aquel extraño crepúsculo de un día de...