sábado, 1 de octubre de 2011

UN SUEÑO PERDIDO

La mañana esta fresca, como todas las mañanas de verano de aquella pequeña ciudad, en donde la gente es amable y no tiene mayor prisa, doña Virginia como siempre con su vianda empezaba el día vendiendo en una de las esquinas de la calle principal, don Manuel con su cigarro en mano, con los años encima, paseaba de un lado a otro esperando su desayuno de costumbre, de repente, un bus, lleno de turistas, todos muchachos y muchachas de buena presencia, que venían de la capital de paseo por fin de año. Irrumpieron la tranquilidad de aquella pequeña ciudad con el bullicio propio de la juventud, muchos de ellos era la primera vez que viajaban lejos de sus padres, entre ellos estaba Luis, quien más bien era un muchacho tímido y no participaba mucho de las bromas de sus compañeros.

Doña Virginia tenía una nietesita muy hermosa de 15 años de edad, ésta, ya entrada la mañana, le ayudaba, se llamaba Clara en honor a su madre quien falleció cuando ella apenas era una niña.

Es así que cuando Luis se acerco al puesto de doña Virgiña conoció a Clara, en ella se despertó un interés muy grande, ya que era la primera vez que sentía una sensación nueva en su mente, era una atracción que no la podía ocultar, Luis sintió lo mismo a la muchacha de finos rasgos y hermosos cabellos. Los dos saludaron muy tímidamente. Luis la invito a que pasearan más tarde juntos por la playa para conocerse mejor, Clara acepto y decidió ir en la tarde.

Doña Virginia no se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo a su alrededor, ella nunca se imagino que esa mañana sería el inició de un drama de amor entre dos adolescentes.

Cuando Clara concurrió a la cita Luis estaba impaciente y muy nervioso era prácticamente su primera cita con una muchacha, ella con el carácter más alegre y despierto emprendió una conversación, que si bien no tenía mayor sentido, era muy divertido para los muchachos, ya que desde lejos y en el silencio de aquel sitio se escuchaba de repente alguna carcajada. Terminada la caminata los dos ya se habían conocido. Clara y Luis sentían algo diferente, pero no lo supieron expresar cuando se encontraron solos.

Al otro día Luis llegó al puesto de doña Virginia y no encontró a Clara, no supo lo que había pasado, ya que le daba vergüenza preguntar por ella a doña Virginia, que mayor amabilidad no mostraba.

En la tarde, Luis, se acerco nuevamente al puesto de doña Virginia y Clara no había llegado, extrañado por la situación Luis se armo de valor y pregunto a Doña Virginia por su nieta Clara, ella le contesto que estaba enferma y que no podía venir, al menos en una semana.

El tiempo del paseo había terminado Luis se marcho sin ver más a Clara, esa muchacha que tanto interés había despertado en los sentimientos escondidos de Luis.

Paso el tiempo y Clara no había podido olvidar a ese muchacho que algún día conoció, aquel que le había tocado el corazón, pero que jamas ni un beso le dio. Había transcurrido casi 3 años de aquel encuentro y Clara había ya cumplido su mayoría de edad, su abuela doña Virginia le había prometido que la universidad la haría en la capital y aquella ayuda que le brindo Clara en la venta de la comida preparada sería recompensada con el pago de sus estudios.

Clara viajo entusiasmada a la ciudad capital, ahí conoció a mucha gente, nuevos compañeros, todo marchaba muy bien hasta que un día al cruzar la calle se topo con Luis, no supo reaccionar y se quedo paralizada de emoción, Luis había cambiando pero ella le reconoció, él casi no se acordaba quien era ella, pero al rato se dio cuenta que fue la muchacha que despertó en él un interés que nunca antes había conocido, juntos siguieron caminando y se detuvieron en un restaurante, ahí hablaron y hablaron, Clara se volvió a enamorar, ella le confeso que desde el primer día que lo conoció nunca más dejo de pensar en la soledad que le atormento toda su niñez y parte de su juventud.

Luis y Clara pasaron días, meses muy felices, pero la tragedia estaba rondando la esquina y un día en el que Luis y Clara salieron a pasear tuvieron un accidente de transito y Luis murió, ahí empezó el drama de Clara, su abuela ya no era la misma de antes, Clara no tenía el dinero suficiente para seguir estudiando, no tuvo más remedio que abandonar los estudios y trabajar, encontró un trabajo digno pero tuvo que abandonarlo por el acecho del jefe y no podía conseguir nada, tuvo miedo de regresar a su pueblo porque ya nadie creería en ella, y además la abuela había sido internada en un sanatorio para su recuperación y allí tendría que pasar mucho tiempo.

Una tarde conoció a una muchacha llamada Rafaela, ella venía de provincia, y el comento que estaba muy bien económicamente, que ella podía conseguir el dinero que quisiera cuando ella quería. Clara le preguntó a que se dedicaba y ella le respondió que era “dama de compañía”, por no decirle que era una mujer de la vida, al escuchar esto Clara le insinúo que el ayudará a conseguir un trabajo, y así fue como Clara comenzó a trabajar, al comienzo todo era difícil, después de un corto tiempo las cosas empezaron a salir y ella se acostumbró, a la vida fácil.

Cada día que pasaba Clara se involucraba más con el alcohol, la droga, la prostitución, ya no le alcanzaba el dinero para comprar, suplicaba, estaba en el infierno prácticamente, el recuerdo de Luis lo atormentaba, su abuela Virginia vivía sus últimos días.

Un día fue arrestada y conducida a un calabazo con cargos de prostitución y despacho de drogas, ella había caído en lo más bajo.

Al pasar tres meses fue liberada y se dirigió a su antigua habitación ahí encontró a Rafaela, tirada en la cama, casi inconsciente. Fue ahí que el recuerdo de Luis y el llamado de su abuela hizo que Clara abandone ese mundo y retorne a su casa, en la ciudad tranquila y hospitalaria.

Clara reacciono y volvió a ser la niña que algún día fue cuando conoció a Luis y ayudaba a su abuela Virginia. Ahora trabaja y es feliz con la gente que siempre estuvo a su alrededor.

MENSAJE

Cuando la desesperación llega, siempre hay que tener la fuerza necesaria para superar cualquier dificultad, no se puede lanzar por un lado los recuerdos y el buen nombre, la honestidad, y el respeto hacia uno mismo y hacia los demás nos hará mejores cada día. Clara se dio cuenta de su error y supo enmendarlo a tiempo.


Autor: Luis F. Ayala L.

POEMA DEL MIO CID

Fecha y polémica sobre el autor

Los datos que aparecen en el explicito nos plantean nu­merosos problemas a cuya solución se han aplicado con irreconciliable tenacidad los estudiosos del PMC. Hasta ahora sólo la referencia a los ejemplos más ilustres. Así, Menéndez Pidal remonta la única copia conservada del poema (compuesto h. 1140) al año 1307 de nuestra cruz (era: 1345) según le apuntaban las indagaciones paleográficas de Leópold Delisle y A. Paz y Mélia y a costa de conleturar en el blanco del explicit una tercera C que alguien habría raspado con intenciones arcaizantes. En cuanto al copista, no se arriesga a señalar a ningún «Per Abbat» en concreto (sólo sospecha de «Abbat» sea apellido y no título eclesiástico, pues de darse este caso 59 el ilustre maestro se decanta por la transmi­sión escrita del único códice que nos ha transcrito el tex­to: la lesa métrica (tan ostentosa infidelidad es impro­pia de la memoria de un juglar) y la escasa probidad poética en la modernización de los asonantes así pare­cen conf irmárselo.

Por otra parte, Jules Horrent también hace (por la identificación semántica de escriuir con copiar) de «Per Abbat» mero amanuense y entiende la raspadura en cues­tión propósito de enmienda de un copista —sea o no «Per Abbat»— del XIV, que distraídamente habría remi­tido el manuscrito a su centuria; y, por ahí, da casi por seguro que el códice conservado date del siglo XJV y que éste «haya sido copiado de un modelo de 1207, el cual no representaba el poema en su primer estado», si bien «es imposible precisar si tal modelo se trataba de una simple copia sin originalidad narrativa, o de una refun­dición en la que el relato habría sufrido ciertas innova­ciones».W Pero en otro estudio, el llorado maestro belga apuró ese par de su gerencias: allí nos sitúa la primera versión del poema alrededor de 1120 (veinte años des­pués de la muerte del Cid), una segunda entre 1140 y 1150 y una «Nueva refundición después de 1160, ador­nada con “modernismos», en el reinado de Alfonso VIII, el primer rey de Castilla que desciende del héroe cas­tellano por excelencia».

Las observaciones de A. Ubieto Arteta —algunas de las cuales están en consonancia con las de Horrent— abonaban ya las de Colin Smith> cuando en 1957 decía bien a las claras que «pudo existir un PMC escrito en 1140, y aun antes de 1128, pero es evidente que sufrió refundiciones...» [cosa en la que no cree C. Smith]. «La fecha de mayo de 1207 dada por el PMC en sus últimos versos nos está dando con precisión el momento en que un refundidor del viejo poema la actualiza» (con que Per Abbat refunde en 1207 el PMC). Finalmente C. Smith (con el apoyo de Russell y Pattison) fecha el poema en los primeros años del siglo XIII y, a tales efectos, nos sugiere algunos casos (el Poema de Alfonso XI, la Reve­lación de un ermitaño y el colofón del Libro de Alexan­dre) en que escriuir vale por «componer» (si por tal —nos argumenta el profesor inglés— lo tuvieron Menéndez Pidal y lan Michael en el LA, ¿a qué viene desmentirlo en nuestro poema?). Aún más: la salvación que parece reclamarse en el y. 3731 (pero los co pistas no sólo de­jaban ir en la Edad Media un Laus Deo o un Laus tibi Christe) le confirmaban en sus intenciones de adjudicar la obra a «Per Abbat». Así las cosas, se fue tras la pis­ta de un «Per Abbat» en contacto con la leyenda ci­diana a comienzos del siglo XIII. En principio, el texto del «Apócrifo del Abad Lecenio» reproducido en La España del Cid (1, 840-844) le llevaba tan fácilmente a 1075 como a 1145-1153; pero sobre todo a 1222-1223, momento en que un tal Pedro Abad (natural) de San­ta Eugenia pleitea con el Abad de Aguilar, don Mi­guel, y ante la presencia del rey Fernando III, sobre los intereses del monasterio de la localidad recién aludi­da. Es el caso que este candidato para autor del PMC perdió el pleito por alegar ahí unas cartas falsas y el mencionado documento (también con toda la pinta de ser espúreo) en que se donaba el monasterio al Campea­dor («domno Roderico Diaz Campeatori») y a su pariente Lecenio. Sólo con echarle un vistazo a ese diploma com­prueba en seguida que en la lista de los dieciocho con­firmantes laicos se colaron diez personajes relacionados con la historia y la leyenda del Cid; luego, «este falsifi­cador —Per Abad— ¿habría utilizado estos mismos ma­teriales, algunos años antes (1207), para componer la versión existente del PMC?» (1977, p. 33). El C. Smith de The making of the «Poema de Mio Cid» (1983, pp. 67-72) da unos cuantos pasos más allá en la hipótesis en cuestión y otras tantas vueltas sobre los problemas léxicos de la palabra escrivir. Imagina en ese trabajo a un «Per Abbat» jurista, acompañado de sus hijos, Juan y Pedro, tam­bién del oficio, y nacido entre 1170 y 1175. Con tal base, advierte en el uso de escrivir la versión vernácula del verso latino seripsit al que recurrían los notarios para acabar sus diplomas; y, a su vez, los pormenores de fe­char el Poema por el mes y por el año también se le an­toja reminiscencia de un hábito notarial.62 Y a pocas pá­ginas de ahí (de la 75 a la 86) recapitula y afina —en compañía de M. E. Lacarra— su con ¡etura: se atzene ahora al texto en si (los aspectos legales que el poeta vis­lumbra en la mayoría de los actos humanos, la vida con­dicionada por la ira o gracia del rey, el «duelo final», etc., etc.) y a sus relaciones con el falso diploma (el «ó dizen Casteión» le suena a «ubi vocitant Villanova» o a «ubi dicent Felgario»; el «Minaya Álvar Fáñez que Çorita man­dó» a «comes Petrus Asuriz mandante Saldania», y el epíteto «el Castellano» referido al Cid a «Ruderico Didaz Kastellanus»).63 En semejante contexto, pues, nos mues­tra a un poeta (el del PMC) familiarizado con los fueros: al fondo de «lo que comien so pan» (y. 1682) se deja oír el «pro hominibus qui panem suum comedunt» del Fuero de Cuenca, y la referencia en el y. 902 al «Poyo de mio Cid» nos acerca al Fuero de Molina. Pero ade­más de la filiación —por temas y lenguaje— de la obra con otras jurídicas, el poeta tiene presente (a ese pro­pósito) el «trial de Canelón» del Roland al que dio en su desarrollo en el PMC un tono propio. Es más: parte de la fraseología jurídica puede documentarse tanto en los textos legales españoles como en la épica y el derecho francés; pero se le escapa el lugar preciso de donde lo tomó nuestro poeta (véase Hook, 1980, p. 35 n. 14, e Ivy A. Corfy, 1984, pp. 169-177). Pues los notarios —bi­lingües y vanguardia de una revolución lingüística en los años posteriores a 1200— recurrían al estilo formu­lis tico en todo tipo de documentos, así Per Abbat pudo valerse de ese estilo, al que quizá añadiría otros mu­chos clichés tomados directamente del latín. Por ese ca­mino, Brian Dutton ha venido a considerar la posibili­dad de un origen jurídico para tres fórmulas épicas en concreto («las exidas y las entradas», «~Dios, qué buen vasallo, si oviesse buen señor!» y «d’ella e d’ella part»)M P. E. Russell y M. E. Lacarra, decíamos con un silencio locuaz, también con el auxilio de testimonios jurídicos e históricos, optaron por atribuirle a nuestro poema un nacimiento culto y tardío.

Sin embargo, aún quedan por contestar satis factoría-mente a muchos de los argumentos que nos adujo Me­néndez Pidal en su edición crítica del Poema para colo­carlo «a mediados del siglo XII». Sólo dos casos. El poe­ma latino sobre la conquista de Almería (año 1147), escri­to antes de morir el emperador (año 1157) e incluido en la Chronica Adefonsi imperatoris, parece atestiguar, por el uso del epíteto «Mio Cidi», que el «cantatur» no alude a textos latinos (pues, por ejemplo, el Carmen y la His­toria lo nombra «Campidocto r»), sino presumiblemente al PMC (C. Smith 1983, pp. 63-64, apuesta antes por un «cantar paralelístico» por el estilo de «Çorraquín San­cho»); allí mismo, y a diferencia de la historia, se une el destino (épico) de Alvar Fáñez al del Cid («Mio Cidi pri­mus fuit, Alvarus atque secundus»): «Lo cierto es que Alvar Fáñez es siempre en el Cantar la segunda persona después del Cid (vv. 1257, 1230, 616, 2561, etc.) y su inse­parable compañero, mientras que en los sáficos o en la Crónica latina del Cid no figura para nada Alvar Fáñez, pues en la realidad llevó una vida aparte que no impo­nía la comparación de méritos, como lo impone el autor del Cantar uniendo en todas las empresas el nombre de los dos más grandes guerreros de Alfonso VI, arbitraria­mente y contra la realidad de la historia.»~ (Colín C. Smith, 1977, pp. 46-47, tiene a los versos en cuestión por «un aparte dentro de un extenso elogio de Alvar Fáñez, sus antepasados y descendientes»: los dos guerreros van ahí unidos por el renombre que se labraron en su tiempo; pero no, en cambio, por hazañas que acometie­ra en común.) Miguel Barceló, 1967-1968, pp. 15-25, ha aportado nuevos datos y otras conclusiones para el primer caso: el Linaje navarro del Cid —cuyo termi­nus ad quem lo pone en 1194— utilizó para cada una de sus partes uno u otro sobrenombre («Mio Cidi» para la primera y «Campeador» para la segunda); por otro lado, en el Liber Regum 1 (1194-12 11) se dan por inter­cambiables o en convergencia tales epítetos: sea causa o efecto el PMC de esa unión, el proceso en sí podría enmarcarse entre los años 1094-1212 o 1215. El recurso al empleo del sello tanto pendiente como particular o el testimonio de las cláusulas del descargo de la ira regia marchan a reforzar la hipótesis de la composición tardía del Poema. Etc., etc.

No conviene, pues, pasarse por alto los «pros» ni los «contras» de las teorías en discusión (desde luego sí que cabe también reflexionar sobre otros puntos que se nos podrían ocurrir igualmente objetables: se salva, p. e., el escollo de los arcaísmos elevándolos a categoría de arti­ficio poético): 67 sólo con una perspectiva amplia, que contemple el PMC «como culminación de unas materias y unas formas en progresiva elaboración a lo largo de todo el siglo XII» ~ («la tradición épica del poema», tam­bién concluye Horrent, «puede ser considerada como continua en el curso del siglo XII»), podremos esclare­cer puntos oscuros que hasta ahora nos hemos empeña­do en tener por irreconciliables.

Resumen:

Cantar Primero

Envió el Rey don Alfonso a Ruy Díaz mio Cid a un destierro forsoso viendose este obligado a viajar y dejar en a su esposa Jimenza y sus hijas en un monasterio a crgo de unos monjes, luego de que nadie se atrevía a darle asilo, en una noche recibión la visita del Arcangal Gabriel quien le había dicho que vendrían días gloriosos y asi emprendió la lucha contra los Moros, y poco a poco derrotó a estos.

Fue el Monarca quien mostro su alegria por las victorias del Mio Cid, quien demostro la fidelidad que tenía hacia la Corona.

Cantar Segundo

Con la derrota de los reyes Moros en manos del Cid, el rey perdona al Cid y le concede instalarse en Valencia, donde se reuniría con su esposa y sus hijas Elvira y Sol.

El Cid acumula una fortuna por sus grandes victorias y los infantes de Carrión se fijan en las hijas del Cid y piden enmatrimonio a las muchachas quienes son concedidas por el Cid, pero la ambición de los infantes fue la única razón que condujo a los infantes a pedir en matrimonio de Ruy Díaz. Este canto termina con la preparación de la boda de las hijas, quienes eran la adoración del padre.

Cantar Tercero

Las bodas de las hijas del Cid se realizán con los infantes de Carrión, pero estos demuestran su cobardía al actuar como cobarsdes ante situaciones que debían demostrar su valentía, pero ellos prefirieron huir a esas situaciones.

Con mucha verguenza vaajaron con sus esposas y para vengarse del riduclo que les hizo pasar el Cid y sus soladdos, golpearon a sus esposas.

Los Infantes de Navarra y Aragón al enterarse de que habrían nuevas nupcias deciden pedir la mano de las hijas del Cid y ahí concluye el tercer canto con el matrimonio.

Mensaje:

El mensaje que nos brinda esta obra es que la lealtad y la lucha honesta como la valentía al enfrentar las situaciones que se presentan hacen de los hombres más importantes y que los cobardes que no enfrentan las situaciones les hacen hombres miserables.

El amor, el respeto y la fidelidad son muy importantes en la vida de los hombres, “que se hacen más grandes, cada día con el amor que brindan, con el respeto que profesan y la fidelidad que proponen”.

SANGRE DE CAMPEÓN

Felipe era un niño de 12 años y tenía un hermano menor de 8 años y su nombre era Riky.

Felipe y Riky cierto día se encontraban en el club junto con sus padres, ese día estaba Felipe a punto de asesinar a su hermano ya que el celo lo había invadido y lo empujo de una plataforma de la piscina a diez metros de altura.

Los padres de Felipe lo castigaron y le dieron a entender que cada acción que cometemos buena o mala tiene sus consecuencias y que tenemos que afrontarlo. El castigo fue pintar la casa y hacer tareas de matemáticas.

Cierto día Felipe mientras estaba haciendo las tareas de matemáticas, su hermano sufrió un accidente, se cayó de la escalera por estar pintando secretamente para ayudar a Felipe.

Lo hospitalizaron a Riky y descubrieron que tenía cáncer a la sangre, sus padres sufrieron mucho y pasaron un largo tiempo en el hospital.

Felipe mientras tanto en su casa atravesó momentos muy difíciles como ejemplo que lo hizo desobedecer el castigo y saber hacer algunas travesuras como:

  • Espiar a señoras desnudas en un club
  • Fue mordido por un perro y quedo muy herido
  • Fue emborrachado
  • Fue avergonzado e insultado
  • Lo hicieron entrar en un sótano para recoger su carpeta y lo encerraron
  • Lo involucraron en una carta insultante y grotesca en la escuela.
  • Sufrió un fuerte susto al descubrir unos ladrones que rondaban su casa.

Todos estos malos ratos y peligros que atravesó Felipe fue en parte por su ingenuidad, falta de comunicación con sus padres, la desobediencia y la mala amistad de Lobelo.

Pero Felipe fue auxiliado y protegido por una joven arcángel y su nombre era Ivi, ella lo ayudo algunas veces y le enseño que dentro de él hay un niño con sangre de campeón a más de esto el tenía un Don de Dios el cual discernía la maldad y la bondad de las personas viendo su sangre.

Los soldados eran los buenos, los demonios eran los malos y ambos personajes habitaban en las personas pero cada uno debía luchar para no dejarse dominar de la maldad (demonios).

Le obsequió también una cajita de madera en la cual encontraría muchos mensajes para su vida. Además de esto lo ayudo a descubrir al señor Izquierdo el cual era un delincuente y estaba mal enrumbando a Lobelo, a este señor lo metieron a la cárcel juntamente con dos compinches mas, los cuales estuvieron a punto de asesinar a la mamá de Felipe y Felipe mismo, pues gracias a Ivi y una hueste de ángeles protectores fueron salvados.

En lo que respecta a la salud de Riky toda la familia fue sometida a unos análisis para ver si encontraban alguien compatible para poder realizarse un trasplante de médula ósea.

Felipe resulto ser el único en América de contar con la compatibilidad para poder salvar a su hermano, se lleno de mucha alegría y temor a la vez. Dentro del quirófano fue intervenido Felipe y se complicó un poco ésta extracción de médula pero Felipe anestesiado mencionaba que no importaba si moría él con tal de salvar a su hermano. En esta intervención apareció Ivi y lo felicitó a más de esto habló con toda la familia y les dijo que Dios es supremo y que en este momento deberían amarse más y aceptar la voluntad de Dios, luego de esto Ivi desapareció y la cajita de consejos también pues ya había terminado su obra.

Felipe la recordó siempre, su hermano Riky se sano y lo recibieron en casa con una fiesta sorpresa en donde Felipe y su papá se raparon la cabeza para acompañar a Riky pues había perdido todo su cabello por el tratamiento pero después le crecería. Felipe aprendió a valorar más a su familia y en especial a Riky, había vencido todos sus temores y su mayor trofeo estaba en el corazón por lo cual levanto sus manos en señal de victoria y la plena seguridad que los milagros si existen.

REFLEXIÓN O ANÁLISIS

En esta historia podemos descubrir muchas cosas que debemos valorar especialmente a uno mismo, ya que muchas veces nuestra moral pude estar por los suelos por falta de amor propio.

Sentirse capaz de poder hacer tal o cual cosa y que lo más importante es tratar de hecho y no rendirse fácilmente.

  • La comunicación y el amor que debe existir en una familia
  • El creer que existe Dios y también los milagros
  • El saber escoger nuestras amistades
  • El tomar buenas decisiones.

CARACTERÍSTICA PRINCIPAL

Es una novela que se basa en hechos reales que le sucede a un niño de 12 años de edad en donde atraviesa por momentos de curiosidad, emociones, dramatismo, en donde descubre muchas cosas que benefician a su vida y otras que la perjudican.

También se caracteriza esta novela porque lleva un fondo de la fe cristiana, amor y esperanza.

El valorar a la familia y tener presente los principios morales y éticos.

MENSAJE

  • Trae un mensaje de superación y amor propio
  • El saber tener buenas decisiones
  • El saber que hay que ser dueños de sus actos y afrontarlos
  • Cada mala acción o buena tiene su consecuencia
  • El creer en Dios y en los milagros
  • El trazarse metas y retos y no darse por vencido.

CONCLUSIONES

Según el contenido de esta novela puedo decir que es útil para estimular a niños, jóvenes e inclusive adultos ¿por qué? porque su contenido es de superación y de saberse valorar como persona, la relación que debe existir en las familias.

También este libro reúne características especiales como por ejemplo:

  • análisis de cada capitulo
  • Prueba de lectura
  • Repaso de conceptos
  • Preguntas para reflexionar.

Sin duda alguna es un libro para todas las edades.

PARTES IMPORTANTES

  • El castigo y la reflexión que le pusieron los padres de Felipe
  • El amor de la mamá de Felipe la cual estuvo a punto de morir en el embarazo pero decidió tenerlo sin importarle el riesgo.
  • Los consejos del administrador del club y el respeto que deben tener a la intimidad de cada persona
  • El saber que las personas tienen una lucha constante con huestes de maldad pero en uno esta el vencerlas o dejarse dominar por ellas
  • El decir las cosas y hablar siempre la verdad
  • El saber escoger las amistades
  • El no darse por vencido antes de intentarlo
  • Que no hay nada más grande y hermoso que el dar la vida de uno por salvar la de otro
  • La verdad hace la fuerza.

EN EL BOSQUE DE VILLEFERE

Robert E. Howard EL SOL SE OCULTABA. Las inmensas sombras se extendían rápidamente por el bosque. En aquel extraño crepúsculo de un día de...